Celeste, quien viaja semanalmente a San Francisco para tomar clases, grabó una canción de folclore y vivió su primera experiencia en estudio y rodaje de un video musical, acompañada por su docente y su familia.
Celeste Cassini, una nena de 7 años oriunda de Las Petacas, dio un paso importante en su recorrido musical: acaba de estrenar su primer videoclip, grabado en la ciudad de San Francisco. Alumna de una escuela de música local, la niña se animó por primera vez a la experiencia de estudio y filmación con una canción de folclore que eligió especialmente.
Celeste cuenta que no estuvo nerviosa durante la grabación y que lo vivió como un juego. Sobre el rodaje, relató con naturalidad que miraba “para todos los lados” mientras la filmaban y que se divirtió durante el proceso.
El tema elegido para el videoclip fue “Yo no te merezco”, una canción de Cristian Herrera, uno de sus referentes dentro del género. “¿La elegiste vos?”, le preguntaron. “Sí”, respondió sin dudar, y agregó que le gusta “mucho” esa música.
La experiencia en el estudio fue acompañada por su docente de música en la escuela “Primer Piso”, Emanuel Dosanto, quien explicó que Celeste asiste a clases desde muy chica y que la grabación surgió como una propuesta formativa. “Cuando vemos que los chicos están muy interesados en la música, a veces les proponemos la experiencia de grabar en un estudio y filmar un videoclip”, señaló. Según contó, el trabajo se realizó de manera sencilla, pero cuidando la calidad del resultado.
Dosanto detalló que no es la primera vez que realizan este tipo de producciones con alumnos y alumnas, y que en este caso se grabaron dos canciones, aunque por ahora se presentó solo una. El segundo videoclip quedará para más adelante, como parte de un proceso gradual.
Consultado sobre cómo se enseña canto a niñas y niños tan pequeños, el docente explicó que el enfoque es principalmente lúdico. “Cuando son muy chicos todo va por el juego. No nos enfocamos directamente en el canto técnico, sino en una mirada más global de la música”, indicó. En ese marco, se trabaja con nociones básicas de respiración, vocalización y cuidado de la voz, además del contacto con distintos instrumentos.
Celeste viaja una vez por semana para tomar clases individuales y, según contó su mamá, Mónica Miño, la música está presente en su vida desde muy temprana edad. “Desde que empezó a hablar ya cantaba. A los dos años memorizaba canciones, publicidades, todo”, recordó. Con el tiempo, el folclore se fue imponiendo en sus gustos y terminó contagiando a toda la familia.
La nena ya participó como invitada en distintos eventos comunitarios y fiestas populares de su región, siempre con una condición clara: que ella tenga ganas de subirse al escenario. “Nunca se negó. Se nota que lo disfruta”, aseguró su mamá.
