FISFE alertó sobre una “profunda crisis” en la industria santafesina

El Consejo Directivo de la Federación Industrial de Santa Fe lanzó una fuerte advertencia sobre la situación que atraviesa la industria manufacturera en la provincia y habló de un proceso de “desindustrialización” que pone en riesgo el entramado productivo local.

En un comunicado difundido tras la reunión realizada el lunes 23 de febrero, la entidad informó que los distintos centros, cámaras y empresas asociadas reportaron crecientes dificultades para sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo en amplios sectores productivos.

Según detallaron, la combinación de altas tasas de interés que encarecen el financiamiento, una apreciación cambiaria que favorece las importaciones y un mercado interno debilitado por la caída del poder adquisitivo conforma un escenario de alta complejidad para la industria.

Los datos relevados por FISFE reflejan la magnitud del deterioro. En diciembre de 2025, la actividad industrial registró una caída interanual del 9,8%, con el 68% de las ramas mostrando descensos en sus niveles de producción. Además, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, en Santa Fe cerraron 292 industrias y se perdieron más de 7.700 puestos de trabajo en el sector, lo que representa bajas del 4,9% en la cantidad de empresas y del 5,6% en el empleo industrial.

La federación remarcó que, en una provincia donde la industria es uno de los principales motores económicos, el retroceso productivo tiene un efecto multiplicador negativo que impacta sobre otros sectores y profundiza la contracción general.

Frente a este panorama, la entidad expresó su preocupación por los rubros más afectados y por la sostenida pérdida de empresas y empleo. En ese marco, reclamó la implementación de una política industrial a nivel nacional que permita una inserción “inteligente” en los mercados globales, defienda a los sectores transables de la competencia desleal y mejore las condiciones de competitividad.

Entre los puntos señalados figuran la necesidad de reducir el costo logístico, facilitar el acceso al financiamiento productivo, revisar la carga impositiva y los costos laborales no salariales, y generar condiciones para la reactivación del mercado interno, con el objetivo de preservar y ampliar el tejido productivo y el empleo privado formal.