El ministro de Desarrollo Productivo de la provincia, Gustavo Puccini, se refirió al impacto que está teniendo en el transporte urbano e interurbano la suba del precio de combustible, situación que se agrava aún más debido a la mala distribución que el Gobierno nacional hace del impuesto al combustible: “El conflicto internacional disparó el precio del petróleo. Este fuerte aumento, sumado al atraso en el pago de los atributos sociales de la SUBE, complica la operatoria del transporte”, argumentó.
En términos proporcionales, la brecha se refleja con claridad: de los $ 706.761 millones que Santa Fe aportó en concepto de impuesto a los combustibles desde 2024, solo regresaron $ 133.000 millones, es decir, apenas el 19 % de lo recaudado. A la vez, esa desigualdad impacta de forma directa en los usuarios, ya que el boleto mínimo en el interior ronda los $ 1.700, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires se ubica por debajo de los $ 1.000, lo que implica que viajar en transporte público en Santa Fe puede resultar hasta un 77 % más caro.