El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela declaró este miércoles la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada, poniendo fin al proceso de concurso preventivo iniciado en febrero de 2025 y abriendo una nueva etapa marcada por la liquidación ordenada de la empresa.
La resolución judicial se basa en que la cooperativa presenta una “inviabilidad estructural” que le impide sostener su actividad y afrontar sus compromisos financieros. Asimismo, señala que fue la propia empresa la que solicitó su quiebra, al reconocer que no estaba en condiciones de formular una propuesta de pago a sus acreedores ni de revertir su situación económica.
Ese pedido prevaleció sobre los múltiples reclamos de quiebra impulsados por acreedores, entre ellos sindicatos, proveedores y organismos, que ya habían advertido incumplimientos reiterados.
La Justicia concluyó que el proceso preventivo estaba “frustrado de manera anticipada”, ya que la empresa no solo acumulaba un pasivo millonario sino que seguía generando nuevas deudas mes a mes.
Deudas millonarias y deterioro operativo
El cuadro financiero que describe la sentencia es crítico. Entre los principales datos se destacan:
- Deudas laborales por más de $12.700 millones en salarios impagos.
- Pasivos impositivos y previsionales superiores a $6.300 millones.
- Deuda comercial postconcursal que supera los $13.300 millones.
- Un pasivo concursal que incluye además más de 86 millones de dólares.
A esto se suma una generación constante de nueva deuda estimada en unos $3.000 millones mensuales, sin que la actividad productiva logre cubrir los costos operativos.
En paralelo, la empresa operaba muy por debajo de su capacidad: plantas parcialmente paralizadas, caída en la provisión de leche y pérdida de contratos clave.
No hubo “salvataje”
El tribunal descartó la posibilidad de aplicar el mecanismo de salvataje (cramdown), al considerar que no existían condiciones reales para que un tercero asumiera la empresa.
Entre los argumentos, se remarcó que el nivel de endeudamiento supera ampliamente el valor de los activos y que la estructura cooperativa de SanCor impide una transferencia directa como ocurre en sociedades comerciales.
Pese a la quiebra, la Justicia ordenó la continuidad de la explotación de la empresa en forma transitoria. El objetivo es preservar el valor productivo y facilitar su venta como “empresa en marcha”.
En ese marco, se mantendrán operativas las plantas que puedan funcionar sin generar nuevas deudas, la sindicatura administrará los bienes y supervisará la actividad y se avanzará en un proceso de enajenación mediante licitación, ya sea por unidades productivas o en bloque.
El fallo también pone el foco en los 914 trabajadores de la cooperativa, muchos de los cuales arrastran meses de salarios impagos.