El Senado modificó el régimen de Zona Fría y Santa Fe perderá parte del beneficio en el gas

La reforma cambia el criterio de acceso a la bonificación adicional y deja de contemplar de manera general a los hogares de ocho departamentos del sur provincial. Algunos usuarios podrán conservar el beneficio si cumplen los requisitos del régimen de subsidios focalizados.

La ley sancionada modifica el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas y establece que, fuera de las regiones alcanzadas por el régimen de Zona Fría, la bonificación adicional se aplicará a usuarios incorporados a los Subsidios Energéticos Focalizados y ubicados dentro de determinadas zonas bioambientales. Entre los requisitos figuran hogares con ingresos conjuntos de hasta tres Canastas Básicas Totales y otras situaciones específicas de vulnerabilidad.

El tratamiento en el Senado tuvo una particularidad. Antes de comenzar el debate, José Mayans anunció que el bloque peronista abandonaría el recinto en rechazo al proyecto. La maniobra buscó dejar al oficialismo sin los 37 senadores necesarios para mantener el quórum, pero La Libertad Avanza y sus aliados conservaron el número necesario de legisladores y Patricia Bullrich pidió avanzar directamente con la votación general y particular.

La estrategia del peronismo hizo que el senador santafesino Marcelo Lewandowski también se ausentara de la votación. En tanto, Carolina Losada y Eduardo Galaretto, de la UCR, permanecieron en sus bancas y formaron parte de los ocho votos en contra de la iniciativa.

Qué cambia para Santa Fe

La modificación del criterio climático afecta a Santa Fe, ya que la ampliación vigente desde 2021 había incorporado a unos 550.000 hogares de ocho departamentos del sur provincial, que representan aproximadamente 1,7 millón de personas. Esa cobertura dejará de operar de manera general cuando entre en vigencia el nuevo esquema.

Esto no significa que los 550.000 usuarios pierdan toda ayuda estatal. Quienes cumplan las condiciones del régimen focalizado podrán conservar una bonificación, pero ya no por el solo hecho de vivir en una zona incluida por sus características climáticas.

La diferencia central es que el beneficio dejará de estar determinado principalmente por el criterio territorial y pasará a depender de la situación socioeconómica de cada hogar y de las condiciones previstas en el nuevo régimen.

Una estimación difundida anteriormente calculó que la pérdida del descuento específico podría traducirse en aumentos de entre 30% y 40% en determinadas facturas, aunque el impacto final dependerá del consumo y de la categoría de cada usuario.