El volumen de documentos sin fondos posiciona al grupo agropecuario entre los casos más significativos de incumplimientos comerciales en la región durante los últimos meses.
El conglomerado, integrado por firmas vinculadas a la producción agrícola, lechera y ganadera, ya había solicitado la apertura de concurso preventivo como agrupamiento económico ante la Justicia de San Francisco. Sin embargo, la magnitud actualizada de los cheques rechazados expone un deterioro financiero aún mayor al que se conocía inicialmente.
Los $18.000 millones en documentos impagos representan un fuerte golpe para proveedores, contratistas rurales, transportistas y productores que mantenían relaciones comerciales con el grupo.
A los cheques rechazados se suman compromisos con bancos y entidades financieras. Estimaciones extraoficiales indican que, entre pasivos comerciales y financieros, la deuda global podría escalar a cifras cercanas a los 30 millones de dólares.
Mientras tanto, el expediente concursal continúa en análisis judicial. De habilitarse formalmente el proceso, se abrirá la instancia de verificación de créditos para determinar con precisión el pasivo consolidado.
El impacto no se limita a Arroyito. La red de operaciones del grupo alcanza a localidades como Tránsito, Las Varas, El Tío, Sacanta y San Francisco, donde distintos actores económicos aguardan definiciones judiciales y eventuales propuestas de pago.
Por ahora, no hubo un comunicado oficial del grupo empresario respecto del plan de reestructuración ni sobre cómo afrontará los compromisos pendientes.
La cifra de 2.700 cheques rechazados por $18.000 millones marca un nuevo capítulo en una crisis que ya tiene repercusiones concretas en el entramado productivo regional.
FUENTE: DIARIO EL TIEMPO.