Cosquín. Mientras en la plaza Próspero Molina se desarrolla la 66ª edición del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, la ciudad entera se transforma en un gran escenario popular. Lejos de limitarse al predio central, la música y las danzas argentinas se adueñan también de las calles, donde vecinos y visitantes viven el festival a cielo abierto.
La avenida San Martín, principal arteria de la ciudad, fue anoche el punto de encuentro de una multitud que colmó bares y restaurantes, generando un clima festivo que se extendió hasta altas horas. La peatonal, improvisada como escenario, se convirtió en el espacio elegido para bailar, cantar y compartir al ritmo del folklore.