El estado de las provinciales, también muestra un penoso estado y transitarlas se transforma en toda una aventura.
El deterioro de los corredores nacionales que atraviesan la provincia dejó de ser solo una postal de abandono para convertirse en una verdadera trampa mortal. Según el último informe técnico de la Federación del Personal de Vialidad Nacional, el 53% de los 2.700 kilómetros de rutas nacionales en Santa Fe se encuentra en estado «malo», acumulando cráteres, baches y banquinas descalzadas.
Esta alarmante falta de mantenimiento ya se cobró 34 vidas fatales en lo que va de enero hasta abril. El ranking de peligrosidad lo lidera la Ruta 34, seguida muy de cerca por la 33 y la 11, donde la situación es tan desesperante que los propios vecinos autoconvocados tuvieron que señalizar los pozos de forma artesanal para evitar más tragedias.
Fte.: La Capital / Rosario. y Revista Palpitar